Me fui de fin de semana, ya me hacia falta un poco separarme de lo mismo de todos los días, de los mismos vicios, de los mismos momentos dentro del espacio cerrado que se ha vuelto mi cuarto, me fui, dejando aquí a algunas persona a las cuales aprecio y me importan demasiado, esto sirve como primera prueba de lo que podría o no podría suceder.
Los días de compras en McAllen iniciaron, el viernes por la madrugada en el aeropuerto de la ciudad de México, en el cual tuve una revelación, esta bien estar 2 horas antes cuando el vuelo es de 1:45 minutos, pero es un tanto extraño que alguien este dos horas antes, para un vuelo de 20 minutos, una niña a mi lado cuando me documentaba viajaba a Querétaro, si, es impresiónate, existe un vuelo México DF a Querétaro, por cierto la del otro lado de mi documentación era la Chiva de BigBrother, esta chaparrita y no esta tan buena como se ve en la tele, hasta fea me pareció.
Ya listos, el viaje inicio, el aeropuerto internacional de la ciudad de México, es terriblemente complicado cuando se encuentra en remodelación, para mi diversión entrando por la ultima sala de entrada nacional, mi avión salía de la sala 1, así que la caminata fue entretenida. Toda la parafernalia realizada para con las maletas, de poner mil etiquetas y que se pegaran, al llegar al aeropuerto de la ciudad de Reynosa, no sirvio de nada, por que ahi en donde solamente hay una banda para la entrega de maletas, nadie reviso que me llevara las mías, eso es seguridad en un aeropuerto, bueno cuando menos este tenia un barandal para separar la gente que llegaba de la que ya se encontraba ahí, a diferencia del maravilloso aeropuerto de Kansas City en donde llegan tus maletas a dos centímetros de la puerta de salida, y de nuevo nadie revisa que tus maletas sean las tuyas.
La humedad de Reynosa empezó a causar estragos en mi garganta, pero sobreviví al final, sude litros de agua, pero también bebí litros de líquidos.
Primer nombre, segundo nombre, documentación, cuando ya en casa instalados, se tomo la decisión de ir a las compras, pasar por el puente internacional cada día es mas mamila, las preguntas, a donde van y llevan algo que declarar no dejan de ser hechas, pero ahora la modalidad, son las lindas preguntas de tu nombre y a que te dedicas, o pedirte tu visa para verla ellos de cerca y asomarte a ver si eres tu el de la foto, el problema es cuando mi visa tiene 4 años de antiguedad, no tenia barba, y tampoco estaba quedándome calvo, pero al final de cuentas si soy yo, no puedo negarme.
Como siempre lo mas divertido no siempre es el Mall llamado la plaza, sino el hecho de que en McAllen, todo mundo habla español o intenta hablar español, incluso muchos de los espectaculares están en español, no votan por major, ellos votan por alcalde, ellos no van al estacionamiento, ellos van al aparkeadero, como siempre los personajes que te encuentras son en extremo divertidos, desde el cholo que se quedo en los cuarenta, hasta los mexicanos que están de shopping buscando las mejores sales, si yo caigo en el ultimo, pero me puedo mimetizar con cualquier persona promedio (nos contratan por nuestra cara fácilmente olvidable), la tecnología como siempre tiene un 60% menor precio que en la ciudad de México, y además ellos tienen la posibilidad de regresarte todos tus impuestos por que eres extranjero y tus compras son para importación.
Cosas trascendentales, the grass is greener on the other side, aun cuando no necesariamente crea esto, la ciudad de Reynosa, tiene el olor a ciudad fronteriza, pero se nota en extremo, esa sensación a fritanga, ese gusto a comida hecha en la calle, ese olor distintivo de lugar en donde sueños se rompen y otros inician, pero es impresionante como cuando vas en el puente internacional, independientemente de cual, al llegar a los limites, se siente ese cambio, y va desde como se mantiene la carretera, como del lado mexicano tiene baches y como del lado americano es de concreto, detalles así, pero son tan notables que hay veces, en las que me pregunte por que no eran así las cosas de este lado del río.
Los cambios entre las ciudades, son impresionantes, las calles son distintas, la distribución de las formas en las que se viven, las áreas de hospitales son impresionantes, claro los costos también son igual de impresionantes, las zonas de tiendas son distintas, todo es como vivir en un pequeño parque de diversiones, en donde no hay ningún problema y todo fluye con tranquilidad, cuando menos asi se ve, no creo que esto sea verdad, pero se ve como Disneyland.
Mis compras- divertidas, la gente- interesante, las sonrisas- increíbles, la gente tiene sentimientos y cada vez mas los puedes ver, cuando menos en esta ciudad, han dejado de verte raro, y hasta te tratan mejor de lo que lo habían hecho años atrás cuando era zona de descuentos para gente del otro lado que no tenían muchisimo dinero pero presumían de su shopping.
Cuando me di cuenta, los 4 días en los que estaba planeado el viaje, se terminaron, como es costumbre de mi madre y de mi tía, tuvimos que pagar sobre equipaje, el detalle interesante, es que regresando con 7 maletas, entre los tres, de las cuales solo una traía cosas mías, para subir al avión se tiene que pasar inmigración, lo cual personalmente es una tontería por que me encuentro en México, y ya pase todos los días al regresar inmigración cuando pasaba por el auto, así que en realidad me negaría, pero no puedes contra las necedades burocráticas en este país. En la fila me tocaba pasar, pero de repente un niño que no se de donde salio, paso caminando frente a mi, y toco el semáforo, y le toco el semáforo en rojo, pero la cosa no quedo ahí, volvió a apretarlo y de nuevo le toco en rojo, y los trabajadores de inmigración, dijeron:
-muy mal ese niño no trae suerte hoy
Y vieron mis maletas (sonriendo), cuando yo solo me limite a contestar:
-si verdad, que mala suerte trae, pero él no viene conmigo
La cara de desilusión de los trabajadores de inmigración fue maravillosa, mi madre oprimió el botón del semáforo y nos toco verde, los jóvenes de gorra verde y con mala cara, solo se remitieron a decir:
-si ahora les van a salir verdes, el niño ya quemo dos rojos
El vuelo de regreso fue de lo mas aburrido y me toco solo en los últimos 5 lugares, cuando menos la azafata tenia ganas de platicar y me contó de sus ultimas rutas, de su celular nuevo, me ofreció 20 tes y me tome 10, al llegar a la ciudad de México, nos toco posición remota 45, lo cual quería decir que me la pasaría divertidísimo esperando a que llegara el camión q nos tenia q llevar a la sala 7a o 7b o 7c o 7d los cuales están al principio de toda la Terminal, varias horas (psicologicas) después de la llegada oficial llegaron mis maletas y todo termino al momento que empecé a desempacar las compras. Por cierto el mismo día de mi desembarco llego el correo esperado, pero eso será mañana, ahora si físico, mañana termino de contar esta nueva parte, se llamara independencia total al fin, pero soledad emocional casi asegurada.


















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